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Teorías que distinguen al autor de otros partícipes

Diversas teorías han procurado distinguir el autor de otros partícipes.
a) Teoría subjetiva
b) Teoría objetiva formal
c) Teoría del dominio del hecho

Teoría subjetiva
Bajo el imperio irrestricto de la teoría de la equivalencia de las condiciones, si todas las condiciones se equivalían, si la falta de una de ellas, cualquiera de ellas, determinaba que el delito pudiera o no haberse cometido, esto imposibilitaba que ante un homicidio, por ejemplo, se distinguiera entre quien prestó el arma, quien atrajo la víctima al lugar y quien, en definitiva, apretó el disparador y dio muerte. El resultado no era concebible si se suprimía una cualquiera de esas condiciones.
Es claro que el destaque de la persona del autor no se podía hacer desde la perspectiva de su aporte objetivo, sino a partir de una característica subjetiva individualizadora que se creyó encontrar en lo que se llamó el ánimo del autor.
Esto significa que debía señalarse como tal a aquel que quisiera el delito como propio, a diferencia de quienes solo querían participar en el delito ajeno.
Sin embargo, la teoría conducía a resultados absurdos ya que en el homicidio por encargo, por ejemplo, sólo sería autor el comitente que era quien efectivamente quería la muerte de otro como deseo propio; y quien había cometido realmente el homicidio, quien había dado muerte, el asesino, como no quería el hecho como propio, quedaba absurdamente excluido de la autoría.
Teoría objetiva formal
El concepto de autor se determinaba atendiendo al núcleo del verbo típico y, por lo tanto, es el autor quien realiza las acciones descriptas en las figuras delictivas de la parte especial. El rol de autor lo da el verbo del delito, es tal la persona que lo conjuga.
La teoría es objetiva porque deduce la autoría a partir de los actos objetivos llevados a cabo por el agente en lugar de hacerlo desde la perspectiva del querer del mismo.
Es formal, porque no acude a una cualidad intrínseca de los actos sino a la calificación y sentido que la ley les otorga. Esta parece ser la tesis seguida por el CPU en el numeral primero del Art. 60[1], que considera autores los que ejecutan los actos consumativos del delito.
Sin embargo, la teoría así enunciada y sin modificaciones, es incapaz de resolver todas las cuestiones; por sí sola no puede resolver los casos de autoría mediata: la enfermera que sin saberlo, por orden maliciosa del médico suministra una inyección letal a un paciente, será autora de homicidio en cuanto es ella que conjuga el verbo “dar muerte”.
La ley da solución a esta hipótesis cuando en el Art. 60.2[2] considera también autores a los que determinan a personas no imputables o no punibles a cometer el delito.
Pero la teoría presenta igualmente dificultades en casos tales como aquel en que A y B suministran a C en concierto pero en forma separada, dosis de veneno insuficiente, individualmente, para dar muerte pero aptas para hacerlo en conjunto. Ninguno ejecuta individualmente los actos consumativos aunque ambos son recíprocamente conscientes del aporte causal del otro, quieren la muerte y lo logran.
La solución la encontramos en la teoría del dominio del hecho.
Teoría del dominio del hecho
Es autor aquel que tiene el dominio del hecho, es decir, quien retiene en sus manos el dominio del proceso causal; el que decide el sí y el cómo del delito y consecuentemente quien determina que el mismo se cometa o no.
El dominio del hecho puede darse en 3 ámbitos:
– Dominio de la acción: realización de propia mano de todos los elementos del tipo (coincide con la teoría formal objetiva).
– Dominio de la voluntad: Son los casos de autoría mediata.
– Dominio funcional: Son aquellos casos de cooperación en la consumación del delito. En el ejemplo dado Supra, A y B son autores porque es muy claro que, tanto uno como otro, retenían en sus manos el curso causal del acontecimiento, la posibilidad que el curso continuara o cesara, ambos tenían el dominio funcional del hecho.
Conclusión:
Nuestro Código Penal, si bien ha seguido, con las necesarias modificaciones la teoría objetivo formal, ha dejado de tener en cuenta otras teorías para delimitar hipótesis no ya de autoría sino de coautoría distinguiéndolas de la complicidad.
[1] Art. 60 CP: Concepto de autor.
Se consideran autores:
1. Los que ejecutan los actos consumativos del delito.
2. Los que determinan a personas no imputables o no punibles a cometer el delito.

[2] Art. 60.2 CP: Concepto de autor.
Se consideran autores:
1. Los que ejecutan los actos consumativos del delito.
2. Los que determinan a personas no imputables o no punibles a cometer el delito.